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Foro el reto de construir una Sociedad Educadora

Vivir en una Sociedad Educadora

Esta es una legítima aspiración de muchos sinaloenses que hoy tenemos la fortuna de vivir en Sinaloa. Un Estado pródigo en recursos naturales y sobre todo con una enorme riqueza de valores esenciales, étnica y culturalmente hablando.

Habría que lamentar, sin embargo, que hoy en día los sinaloenses tenemos que vivir en un ambiente en el que pernean las conductas antisociales según dan cuenta los periódicos locales; razón por la cual, vivir en una sociedad educadora es una aspiración que se fundamenta en el hecho de que muchos sinaloenses tenemos la firme convicción de que somos muchos más los que estamos dedicados a tareas sociales responsables, y quienes además, con nuestro trabajo cotidiano, damos ejemplo tanto del buen vivir como del buen convivir.

Por esta razón, es que en este escenario de convivencia, todos somos responsables de construir una sociedad educadora, como espacio vital de sano crecimiento personal.

La tarea no es fácil; sin embargo, estoy seguro que todos tenemos experiencias gratificantes que podemos y debemos compartir para con ello, dar ejemplo de cómo se vive en una sociedad armonizada por valores sociales de respeto y solidaridad social.

Debo admitir que vivir en sociedad implica riesgos, y uno de ellos tiene que ver con la comunicación, pues en la medida en la que no sabemos decir lo que queremos decir, las personas entramos en conflicto derivados de errores de convivencia y de respeto.

La verdad es que no importa la edad que tengamos, siempre estamos en la posibilidad de cometer errores, hecho que no es condenable en sí mismo, pues siempre habrá, por lo general, una causa, motivo o razón por la que sucedan, sin embargo, lo que sí es del todo reprochable es que no tengamos la suficiente madurez para reconocer que nos hemos equivocado y en consecuencia, que tenemos la oportunidad de corregirnos, ya sea cambiando actitudes, pidiendo disculpas o corrigiendo resultados, es decir, reconstruyendo nuestro esquema de valores de convivencia social y familiar.

Siempre se nos presentan ocasiones donde tenemos la oportunidad de ser mejores personas, sin embargo, nos ganan los egos y aflora la soberbia, la que a veces combinada con la falta de respeto, nos lleva a hacer cosas con las que lastimamos a los demás, y con ello ampliamos la brecha de la discordia por no tener la sabiduría suficiente para reconocer que nos hemos equivocado.

El diccionario defina la soberbia como: “la estimación excesiva de sí mismo en menosprecio de los demás”, por lo que se considera que es la madre de todos los vicios en el ser humano sometido a las ambiciones de poder y riqueza en donde predomina la ceguera de los medios para conseguirlo.

Vivir en una sociedad educadora pues, implica la enorme responsabilidad de aprender a ser respetuosos de los demás, de las formas de convivencia y sobre todo, de dar el mejor ejemplo con nuestras acciones cotidianas.

Los ámbitos de reflexión de una sociedad educadora son amplios y se extienden más allá de cada uno de ellos, pues en una sociedad viva y actuante, cada ámbito en el cual vivimos está íntimamente vinculado a los demás; así, tenemos que la escuela no puede estar aislada de la familia ni del estado, las familias a su vez de la escuela y de las empresas, las empresas a su vez de las familias y el gobierno, y así, el tejido social parece una trama de urdimbre de un mismo manto protector, que somos todos los ciudadanos.


Jorge René Meléndrez Quezada

 

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